lunes, 9 de diciembre de 2013

Actividad de reflexión 1. Inteligencias múltiples y estilos de aprendizaje



¿Qué son los estilos de aprendizaje?


Los estilos de aprendizaje

Cada uno de nosotros posee una forma peculiar de realizar cualquier tarea: piénsese en el solo hecho de las acciones, tiempos, movimientos, de tareas rutinarias como el vestirse, el alimentarse. Cada uno de nosotros lo realizamos de manera diferente. El método que empleamos, si bien resulta rutinario, ya para nosotros, lo aprendimos en cierto modo y en determinado momento por lo que tenemos todos nosotros una forma individual y personal de aprender. De ahí que prevalezcan distintos estilos de aprendizaje.
Un punto interesante es: saber si existen posibilidades de clasificarlas, de compararlas, de medirlas, de modificarlas.
El aprendizaje de estos estilos es un tema que nos interesa debatir e identificar la relación que guardan con las teorías del aprendizaje. Se tienen dos referentes inmediatos que nos conducen a inferir que las teorías del aprendizaje se pueden clasificar en dos corrientes específicas: en conductistas y cognitivas.
El conductismo concibe el aprendizaje como el cambio o bien como la modificación de la conducta de un sujeto en función de la experiencia, así como de las consecuencias que recibe del ambiente.
Pavlov, que desarrolló el conductismo clásico; Watson y Guthrie con el condicionamiento por contigüidad. Thorndike y Hull con la teoría del refuerzo, Skinner con el condicioanamiento operante y Bandura con su teoría del aprendizaje social la define como neoconductista.
La corriente cognitiva del aprendizaje sustenta la capacidad mental del sujeto para reorganizar su campo psicológico a través de esquemas cognitivos, en respuesta a la experiencia. Entre los autores más representativos de esta corriente se encuentran: Swenson, Tolman, Wiener, Witkin y Chomsky.
Al realizar este breve planteamiento nos preguntamos: ¿Qué relación prevalece entre los estilos de aprendizaje, los estilos cognitivos, las estrategias de aprendizaje? ¿Son semejantes, diferentes o confluyen en un determinado entorno bajo condiciones que son percibidas por los individuos en forma tal que surjan: modelos, esquemas o patrones que los individuos adoptan y apropian como suyos?
Entwislte (1981) y Genovard y Gotzens (1990) afirman que los estilos de aprendizaje y los estilos cognitivos son reflejos de las diferentes formas de pensar, percibir, estudiar, memorizar y hasta de resolver problemas. Mientras que Alonso, Gallego y Honey (1997) y García Ramos (1989) determinan que los estilos de aprendizaje tienen un carácter más general y engloban los estilos cognitivos, incluyendo además factores afectivos y fisiológicos.
Pero ¿qué son los estilos cognitivos? García y Pascual (1994) nos indican que son la variación individual de los modos de percibir, recordar y pensar o como formas distintas de aprender, almacenar, transformar y de emplear la información que utilizamos.
Schmeck (1982) establece que un estilo de aprendizaje: “…es simplemente el estilo cognitivo que un individuo manifiesta cuando se enfrenta a una tarea de aprendizaje, y refleja las estrategias preferidas, habituales y naturales del estudiante para aprender, de ahí que pueda ser ubicado en algún lugar entre la personalidad y las estrategias de aprendizaje, por no ser tan específico como estas últimas, ni tan general como la primera” (pág. 80).
Esteban, Ruíz y Cerezo (1996) determinan que los estilos de aprendizaje son un conjunto organizado y consciente de acciones y procedimientos que el aprendiz utiliza para realizar tareas concretas de aprendizaje.
Ante las posturas antes señaladas, los estilos de aprendizaje los visualizamos como un conjunto de estrategias relativamente estables que comprenden tanto aspectos cognitivos como no cognitivos.
Curry (1983) reconoce que el principal obstáculo para el avance de la teoría de los estilos de aprendizaje en la práctica educativa es el avance mismo del conocimiento, la experimentación.
Los estilos de aprendizaje han sido el centro de considerables estudios y son de competencia imprescindible de todo docente para implementar estrategias, generar sinergias y lograr con ello un aprendizaje significativo que sea objeto de su aprovechamiento en forma potencial para cualquier educando. De tal manera que sean posibles examinar, dichos estilos, a través de su personalidad y su relación con la agresividad, ansiedad, autoconfianza, timidez y su correlación con el aprendizaje (Ray Crozier, 2001). Mientras que Metts (1999), los identifica como de: personalidad procesamiento de la información, interacción social y métodos instruccionales (págs. 118-119).
·         A continuación se establecen algunas recomendaciones para el aprendizaje basado en resolución de problemas para enfocar los estilos de aprendizaje a través de:
·         Pensar críticamente y ser capaz de analizar y resolver problemas complejos de la vida real.
·         Encontrar, evaluar y utilizar las fuentes de información adecuadas.
·         Trabajar cooperando en equipos y grupos pequeños.
·         Mostrar habilidades versátiles y eficaces de comunicación, tanto verbales como escritas (Duch, Groh y Allen, 2006, pág. 20).
Finalmente, es importante destacar que: “…la concepción constructivista se basa en actividades guiadas por la necesidad de promover en el alumno procesos de reflexión y regulación sobre su propia práctica” (Pozo, 2008, pág. 208).

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